Los ascensores avisan antes de fallar. Detectar a tiempo estas señales evita detenciones largas y reparaciones más caras.
1. Ruidos que antes no estaban
Chirridos, golpes o zumbidos durante el viaje o al abrir las puertas suelen indicar desgaste, falta de lubricación o piezas desajustadas.
2. La cabina no queda a nivel del piso
Si al detenerse queda un escalón entre la cabina y el piso, hay un problema de nivelación. Además de incómodo, es un riesgo de tropiezo para los pasajeros.
3. Puertas lentas, bruscas o que se reabren solas
El operador de puertas es uno de los componentes que más trabaja. Puertas que se cierran con golpe o que no terminan de cerrar necesitan ajuste.
4. Vibraciones o sacudidas en el viaje
Un viaje con saltos o frenadas bruscas puede venir de las guías, los cables o el sistema de tracción. Conviene revisarlo cuanto antes.
5. Detenciones o fallas intermitentes
Botones que no responden, paradas sin motivo o un equipo que "se arregla solo" después de reiniciarlo son síntomas de una falla que va a volver.
Si el ascensor se detiene con personas en su interior: mantengan la calma y no fuercen las puertas. Un técnico de nuestro equipo te atiende 24/7: +56 9 3249 8065.
¿Qué hacer si notas alguna de estas señales?
- Anota qué pasa, en qué piso y a qué hora.
- Avisa a la administración del edificio.
- Solicita una revisión técnica antes de que la falla empeore.
Con un plan de mantenimiento preventivo estas fallas se detectan en las visitas programadas, y recibes un informe mensual del estado de cada equipo.